lunes, 15 de octubre de 2012

Cuotas y paridad en los órganos de dirección de CCOO

Nuestros principios

“La CS de CCOO (…) orienta su actividad hacia:

c) La consecución de la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres, en particular mediante la lucha por la eliminación de la discriminación de la mujer en la sociedad.”

Nuestra acción sindical es coherente con estos principios y en todos nuestros ámbitos de actuación trabajamos para avanzar en la igualdad efectiva de hombres y  mujeres.
Estos principios tienen su lógica transposición en la organización interna del sindicato que ha establecido las normas necesarias para “la consecución de una representación equilibrada de hombres y mujeres en todos los niveles, removiendo todos los obstáculos para avanzar hacia la paridad en todos los órganos de dirección del sindicato.”

Las normas necesarias

“En la constitución y desarrollo de la Confederación de CCOO como sindicato de hombres y mujeres, y para lograr la plena participación, compromiso y responsabilidad en todas las estructuras de dirección electas y en las delegaciones que corresponde elegir en los congresos y/o asambleas, las candidaturas en las organizaciones en las que la afiliación de mujeres sea inferior al 30% incorporarán como mínimo un número de mujeres proporcional al mismo número de afiliadas en dicha organización incrementado en un 10%. En aquellas organizaciones en las que la afiliación de mujeres sea igual o superior al 30% del total de la afiliación, las candidaturas guardarán la proporción del 60/40% para cada uno de los géneros. Las proporciones mencionadas deberán ser respetadas en las listas en los dos niveles: titulares y suplentes.”

Como había algún problema con la aplicación práctica de estas normas fue necesario, para evitar la sobrerrepresentación de algún sexo en los primeros lugares de las listas, añadir lo siguiente:

“Respecto a la ubicación de las candidatas y candidatos en la configuración de las candidaturas se estará a lo que dispongan las normas que se aprueben para la celebración de cada proceso congresual, asegurando tanto en el conjunto de la candidatura como en los primeros puestos de la misma el equilibrio porcentual de cada sexo señalado anteriormente para cada nivel congresual.”

El resultado[1]


La presencia de las mujeres en las comisiones ejecutivas cumple lo previsto en los Estatutos. Si entramos en detalles, hay algunas organizaciones que tienen una presencia de mujeres muy inferior: Federación de Construcción, 8,33%, que podría, no sé, tener alguna explicación; Federación de Servicios Administrativos y Financieros, 29,41%, cuya explicación debe ser, tampoco lo sé, más difícil.

Subimos un escalón:


En las confederaciones de nacionalidad y uniones regionales la distribución por sexos mantiene el mismo porcentaje existente en el conjunto de las comisiones ejecutivas. En la Confederación, las mujeres pierden 10 puntos de representación en la distribución de responsabilidades ejecutivas; esto significa que el 61% de los hombres y el 40% de las mujeres de la Comisión Ejecutiva Confederal tienen una responsabilidad ejecutiva. En las federaciones estatales, las mujeres pierden 5 puntos de representación en la distribución de  responsabilidades ejecutivas.

Subamos otro escalón. La responsabilidad más importante, después de la secretaría general, en cualquier organización de CCOO es la secretaría de organización:


Sin comentarios.

El último escalón:


Hay una evidente falta de concordancia entre la intención de conseguir la paridad en los órganos de dirección del sindicato y la realidad. Sé que esto no es porque en CCOO exista voluntad de discriminar a las mujeres, todo lo contrario, pero es bien sabido que no es necesaria la intención de discriminar para que la discriminación exista y que hay prácticas aparentemente neutras que ponen a personas de un sexo en desventaja con respecto a personas del otro.

Creo que esta discrepancia entre nuestros principios y la realidad tiene que ver con el hecho de que la titularidad de cualquier responsabilidad ejecutiva en la dirección de CCOO requiere dedicación exclusiva y disponibilidad casi absoluta. Esta exigencia de disponibilidad se extiende a muchas otras actividades dentro de la estructura sindical que no están ligadas a la titularidad de un cargo de responsabilidad en los órganos de dirección. El ejercicio de responsabilidades ejecutivas en CCOO es incompatible con la conciliación de la vida personal y familiar. Por otro lado, a la hora de elegir un puesto de trabajo las mujeres dan mucha más importancia que los hombres al hecho de que éste sea compatible con las responsabilidades familiares. Estos dos elementos pueden explicar, al menos en parte, porque nos queda aún un largo camino por recorrer para alcanzar la paridad en la dirección del sindicato y en toda la actividad sindical.

Conclusión

Pienso que la política de cuotas tiene unos efectos limitados, que no se superarán si no hacemos un cambio radical en la forma que organizamos el trabajo diario del sindicato; nuestra forma de organizarnos hace que las responsabilidades ejecutivas requieran dedicaciones que hacen imposible la conciliación. Sobre todo hemos de cambiar  nuestras prácticas en relación con los horarios, la puntualidad y el uso del tiempo. Si realmente queremos una presencia igualitaria de las mujeres en todas las estructuras del sindicato, es imprescindible que el ejercicio de todos los cargos de responsabilidad de CCOO sea absolutamente compatible con la conciliación de la vida personal y familiar. Este cambio también contribuiría a la corresponsabilidad de los hombres sindicalistas en los trabajos familiares.




[1] Los datos corresponden a la Confederación Sindical de CCOO de España, a sus federaciones estatales y a las confederaciones de nacionalidad y uniones regionales. Los datos están extraídos de las páginas web de cada organización, con la excepción de Asturias, Islas Canarias y La Rioja, que no tienen los datos en la web; si los tienen, yo no he sido capaz de encontrarlos.

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