lunes, 19 de noviembre de 2012

De la precariedad al paro (y viceversa)


Nuestro mercado de trabajo es un desastre. Era una calamidad durante los años en que pensamos que éramos ricos; en aquellos tiempos, teníamos unos niveles de precariedad y de paro que son un escándalo en otros países cuando están en crisis. Y, ahora que estamos en plena recesión, asistimos estupefactos, no por falta de costumbre, a la catástrofe. Algunos datos:
  • Desde 2010 compartimos con Grecia el dudoso honor de ser los únicos países de la OCDE que en alguna ocasión hemos superado el 20% de paro. Los recién llegados a este ranking son los griegos. Hasta 2010 España era líder en solitario: ya habíamos superado esa cifra en 1985 y 1994.
  • En el año 2007, nuestra tasa de paro se acercó al 8%: un récord histórico. Obama ha conseguido otro récord histórico: en USA, desde 1936 nadie ganaba las elecciones presidenciales con un paro tan elevado: el 7,9%.
  • Imaginad que España hubiese sido un país sin desempleo en 2007, pues bien, solo con el efecto de la crisis sería el segundo país con más paro de toda la OECD. El aumento del paro en España durante la crisis fue un 15,6%, una tasa de paro que superaría la de todos los países de la OECD, excepto Grecia (21,5%).”[1] Portugal en este período ha aumentado su paro en un 7,4%; ¡Portugal!
  • Nuestra tasa de temporalidad es una exageración.  

Hace unos días le enseñé este gráfico a una compañera y le dije:  
 
- Esto es la tasa de temporalidad por países ¿qué línea es España?
- La naranja, me contestó.
- No, es la azul.
- ¡Uy! No la había visto.

- Y en estas condiciones ¿quién pierde su empleo ante la menor, o no tan menor, dificultad de las empresas?


- Los trabajadores temporales tienen un salario medio inferior en un 32% al de los trabajadores indefinidos.

Fuente: INE

Todas estas desgracias se resumen en 2 gráficos que comparan las tasas de paro y de temporalidad de diversos países. El segundo, el mío, es una burda copia del primero.


 
Este calamitoso mercado laboral no es así ahora que estamos en crisis; es así desde hace más de 30 años. Antes de la reforma laboral de Rajoy y de Zapatero y de todas las anteriores ya era así. Hemos de cambiar radicalmente un modelo que periódicamente sitúa nuestra tasa de paro por encima del 20% y que permanentemente tiene unos niveles de precariedad desconocidos en el mundo desarrollado. Esta precariedad es una de las causas que explican por qué España destruye más empleo que cualquier otro país cuando llega una crisis: para las empresas, la opción más barata y más fácil para adaptarse a las dificultades es desprenderse de los trabajadores temporales.

Sabemos que si damos a los empresarios la posibilidad de hacer contratos temporales, los usarán indiscriminadamente. Ya lo hemos probado casi todo para impedirlo y hemos fracasado. Creo que la  única solución es acabar con la contratación temporal: eliminar los contratos temporales de nuestra legislación y crear, para todas las nuevas contrataciones, un contrato laboral indefinido con indemnización creciente con la antigüedad.

He recibido críticas por esta propuesta. Me han dicho que es inaceptable porque generaría diferencias en los derechos indemnizatorios entre trabajadores indefinidos (no veo cuál es el problema) y porque estos contratos serían temporales en relación a la estabilidad laboral, ya que los trabajadores con menos antigüedad serían los primeros en ser expulsados; yo diría que eso es justamente lo que sucede desde hace más de 30 años.

También me han dicho que es una propuesta de derechas promovida por gente de derechas y neoliberal[2]. No creo que se deba valorar una idea en función de quien la defiende o la rechaza, pero si alguien decide hacerlo que tenga en cuenta que el Gobierno de Rajoy, de derechas, rechazó el contrato único y la CEOE se opone rotundamente; la CEOE quiere un contrato único con 20 días de indemnización ¡manteniendo todos los contratos temporales! Esperemos que al final no se salgan con la suya.



[1]Kiko Llaneras (@kikollan) en Politikon (http://politikon.es/2012/07/27/grafico-de-una-anomalia-espana-y-su-desempleo-historico-en-europa-y-la-oecd-ii/).
[2] Estos neoliberales dicen cosas como esta: “es repugnante moralmente e incorrecto económicamente hacer que los contribuyentes irlandeses respondan de todos los compromisos bancarios adquiridos criminalmente, corruptamente, o al menos imprudentemente.  El problema de deuda de Irlanda se agrava con los rescates, porque cuanta más deuda privada menos solvente es el país. La única salida es dejar que las entidades insolventes (cuidado, NO EL ESTADO IRLANDÉS) se vayan a la bancarrota. Esperamos que un diputado rebelde o irresponsable del partido del gobierno pare esta locura antes de condenar a Irlanda al horror. El mundo debe desaprender cuanto antes la supuesta lección de Lehman’s. Una bancarrota ordenada de aquellos actores que no pueden pagar sus deudas es la única respuesta justa moralmente y económicamente correcta.” No sé si por neoliberales, pero nadie les hizo caso, ni en Irlanda ni aquí... y así estamos.

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