lunes, 10 de diciembre de 2012

La sanidad en Ganímedes


Pioneros Jovianos (PIOJOSA) es una empresa que presta servicios en Júpiter y sus satélites. Piojosa abarca un campo de actuación muy amplio: mantenimiento de instalaciones, seguridad de edificios, limpieza y cualquier otro servicio que necesiten las empresas. Piojosa puede encargarse tanto de la limpieza de una estación espacial como del mantenimiento de la flota planetaria.

Cuando Piojosa decide encargarse de la limpieza de una estación espacial por un determinado precio es porque piensa que puede hacerlo gastando una cantidad inferior y obtener un beneficio. El objetivo de Piojosa no es tener limpia la estación espacial, es ganar dinero; si mantener la estación espacial limpia le hace ganar dinero, la estación espacial estará limpia; si ganara más dinero dejándola hecha una marranada, en la estación espacial habría ratas. Está claro que si hace mal la limpieza será muy evidente, su dueño no contratará más a Piojosa y ésta perderá una oportunidad de negocio. Por tanto, Piojosa tiene un incentivo para hacer lo que la empresa que la ha contratado desea. Lo mismo sucede en muchas otras actividades que desarrolla Piojosa: su interés por obtener beneficios y el interés de las empresas que la contratan son compatibles; además es muy fácil saber si Piojosa hace bien aquello para lo que se la contrató.

Hace poco Piojosa ha ampliado sus actividades. Por primera vez va a gestionar un centro de salud; será en Ganímedes. Por un determinado precio, Piojosa se encargará de dar atención sanitaria a los habitantes del primer cuadrante de Ganímedes. Si consigue hacerlo por menos dinero del que le pagan, obtendrá beneficios. Si has llegado hasta aquí, paciente lector, sabrás que a Piojosa la salud de los habitantes del primer cuadrante le importa un bledo y que sólo les dará buena atención sanitaria si eso le ayuda a conseguir beneficios. Lamentablemente en ocasiones el cuidado adecuado de la salud de los ciudadanos puede ser contrario al objetivo de Piojosa de ganar dinero. Además cualquier ciudadano es capaz de juzgar si le han limpiado bien la casa, pero cualquier ciudadano no es capaz de determinar si la asistencia sanitaria recibida ha sido correcta, más allá de los aspectos relacionados con el confort y el trato personal. Por ejemplo, tratamientos muy caros y muy efectivos podrían ser sustituidos por otros más baratos y menos efectivos o sin eficacia demostrada, con plena satisfacción del paciente.

Podríamos pensar que esto no pasará porque confiamos en la responsabilidad social corporativa de Piojosa, en la moral intachable de los médicos de Júpiter y en la aplicación estricta de su código deontológico. Lamentablemente este voto de confianza es imposible: en primer lugar, Piojosa ha dado muestras sobradas de que no sabe lo que es la responsabilidad social corporativa; en segundo lugar, no hay evidencia científica que demuestre que el nivel ético de los médicos jovianos sea superior al de sus albañiles, informáticos o banqueros (sí, en Júpiter también hay banqueros; por lo que parece, en el Sistema Solar aún nadie ha sido capaz de organizar una sociedad competente sin banqueros). Sí que hay evidencia disponible de que en la sanidad joviana hay una elevada variabilidad en la práctica clínica que no está justificada por razones científicas. Esta evidencia se ha conseguido a pesar de la dificultad que hay para conseguir la información, lo cual es una excepción en el Sistema Solar donde toda la información sanitaria es pública y fácilmente accesible. Como la información no se publica es imposible saber a qué es debido este fenómeno.

Algunos habitantes de Ganímedes temen la introducción del ánimo de lucro en la gestión sanitaria, ya que puede introducir un incentivo perverso que afecte a su salud. Ante esta situación las autoridades de Ganímedes tendrán que contratar inspectores para controlar que la actividad de Piojosa es sanitariamente correcta y vigilar que cuando el afán de lucro entre en conflicto con la salud de los ciudadanos de Ganímedes prevalezca esta última. Esto tampoco tranquiliza mucho a los habitantes de Ganímedes, ya que en Ío, otro de los satélites de Júpiter, ya hay experiencia en este sentido: los inspectores han acabado trabajando para la empresa que tenían que controlar y ha habido un fiasco económico que están pagando sus ciudadanos. No hay datos sobre los resultados sanitarios.

En todo este asunto resulta curioso que quien está fomentando la aparición de empresas como Piojosa es quien hasta hace poco era el responsable de las empresas privadas del sector sanitario. También es curioso que los grupos políticos que ahora se rasgan las vestiduras y se oponen radicalmente a esta, dicen, privatización de la sanidad pública, son los mismos que antes apoyaron las leyes que la sustentan jurídicamente.

Podría suceder, también, que Piojosa hiciese bien su trabajo sanitario y tuviera pérdidas económicas. Entonces diría que no puede sostener el servicio y que está arruinada. Los ciudadanos de Ganímedes acabarían pagando. No sería nada extraordinario: estas cosas suelen suceder en Júpiter. En Calisto, otro satélite, una empresa construyó unas vías intergalácticas que han sido un fiasco porque el comercio intergaláctico aún no está desarrollado; el Gobierno de Júpiter en un gesto de solidaridad planetaria la ha rescatado y se ha hecho cargo de las pérdidas; es decir, pagarán los ciudadanos jovianos.

1 comentario:

  1. Y de Europa (otro satélite de Jupiter) no hay noticias........?

    Marcos

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