sábado, 15 de junio de 2013

Hacia el primer convenio colectivo del SISCAT

El día 7 de julio es San Fermín y el convenio de la Red Hospitalaria de Utilización Pública de Cataluña (XHUP) disfrutará de su último día de vigencia si antes no se firma otro convenio colectivo que lo sustituya, que fusionaría el de la XHUP y el de los centros socio sanitarios y de salud mental; sería el primer convenio colectivo del Sistema Sanitario Catalán (SISCAT). Desde que en 2009 inició su periodo de ultra actividad, la Comisión Negociadora ha hecho varias tandas de negociación que han acabado siempre sin acuerdo. La última se cerró el día 6 de junio cuando el presidente de la Comisión, José Antonio Gómez Cid, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo propuso a las partes someterse a una mediación ante la Autoridad Laboral. Las organizaciones patronales, CCOO y UGT aceptamos la propuesta. El sindicato Metges de Catalunya dijo que se reservaba la posibilidad de suscribir la mediación. Al día siguiente dijo  que iría a la mediación a “fiscalizar”. La mediación tuvo lugar el día 11 de junio, asistieron todas las partes y MC se adhirió a la solicitud de mediación.

Después de casi 14 horas de debates y de reuniones, el secretario del Departament d’Empresa i Ocupació presentó su propuesta mediadora que debe ser sometida a los órganos de decisión de las diferentes organizaciones representadas.

La propuesta mediadora pide un sacrificio muy grande a los trabajadores de la sanidad concertada catalana que se añade a los que vienen padeciendo desde que se inició la crisis económica: reducción del 5% de todas las retribuciones fijas, vinculación del 100% de la retribución variable por cumplimiento de objetivos al equilibrio presupuestario de las empresas, aumento de jornada, suspensión de los efectos económicos de algunos niveles de carrera profesional. Otras medidas que se recogen son la modificación de los complementos por incapacidad temporal, que fue una propuesta sindical, y la aplicación al personal sanitario del régimen de jornada y descansos regulado en el Estatuto marco del personal estatutario de los servicios de salud. Contra las pretensiones de la patronal, las pagas extraordinarias no se tocan. Aquí una explicación de la propuesta. 

CCOO, UGT y las patronales al recibir la propuesta mediadora la aceptamos como una salida posible al bloqueo de la negociación. El sindicato Metges de Catalunya manifestó su total disconformidad y al día siguiente la calificó de “execrable" En los días posteriores CCOO y UGT convocamos asambleas de delegados en las cuales una amplia mayoría se manifestó a favor de aceptar la propuesta y de realizar consultas en los centros de trabajo para conocer la opinión de los trabajadores.

Nada más conocerse la propuesta se formó una curiosa alianza que aglutinó a todos los sindicatos corporativos y a algunos sindicatos y coordinadoras que o representan a muy pocos trabajadores o sólo se representan a sí mismos. Cuando un sindicato es irrelevante se puede permitir ser irresponsable; por su propia irrelevancia sus actos no tienen consecuencias y además de acusar a los otros de tener malas intenciones se puede permitir el lujo de decir chorradas como que “la crisi no s’acabarà fins que nosaltres no li posem fi".

Más grave es que adopte esta actitud el sindicato Metges de Catalunya, un sindicato que no es irrelevante y que es el referente de muchos médicos. Nos acusan de aceptar recortes sin garantía de reversión; cuando MC firma recortes se llama “esmortiment de les retallades" (amortiguar los recortes), aunque luego la empresa en que se firmaron no haya podido cumplir lo pactado. Nos acusan de deteriorar la condiciones de trabajo de los facultativos por aceptar que el régimen de jornada y descansos pase a estar regulado por el Estatuto marco (aquí una explicación); han olvidado que ellos propusieron esto mismo hace muy poco. Cuando aceptamos la mediación, MC nos dijo que nos precipitábamos y nos acusaron de falta de respeto por no valorar su propuesta que presentó cuando faltaba sólo un mes para que el convenio perdiera vigencia. Es cierto que no valoramos su propuesta, pero no fue precipitación (¡4 años y medio con el convenio en ultra actividad!) ni falta de respeto. Fue no querer aceptar la estrategia de alargar y entorpecer la negociación para conseguir llegar al 7 de julio sin acuerdo y, por tanto, sin convenio. MC ha tenido durante toda la negociación una actitud poco negociadora, insultante y amenazadora, que culminó en su ronda de asambleas del día 30 de mayo. En ellas dijeron que CCOO y UGT les damos vergüenza ajena (página 14 de la presentación); reconocieron la incertidumbre que habría si cayera el convenio (página 6), lo cual podría hacer imprescindible aceptar las rebajas salariales (página 5); acusaron al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de cambiar de opinión porque hay un juez que tiene relación profesional con las patronales (página 11); amenazaron con querellas criminales (página 19); pero lo realmente importante y que explica todo lo demás es que no les interesa llegar a un acuerdo para conseguir el primer convenio colectivo del SISCAT porque creen que están ante una oportunidad única de conseguir un convenio médico (página 13), del cual parece que han estado hablando con Boí Ruiz. En definitiva, MC está dispuesto a dejar a todos los trabajadores de la sanidad concertada de Cataluña sin convenio si eso beneficia sus intereses corporativos que nada tienen que ver con los de los trabajadores; tampoco con los de la mayoría de aquéllos a quienes dicen representar.

Es cierto que la propuesta mediadora recorta los sueldos de los trabajadores y no garantiza que más adelante no haya más recortes; pero esto no es un defecto de la propuesta, sino consecuencia de la reforma laboral y de la difícil situación económica en que estamos. También es cierto que hay mucha incertidumbre sobre lo que significa que los convenios pierdan vigencia; no será el apocalipsis, como dicen que decimos, pero ninguna de las opciones que se plantean es beneficiosa para los trabajadores. La Generalitat ha reducido las tarifas a las empresas del sector un 4,6%; es un efecto de los recortes en sanidad contra los que nos hemos manifestado en infinidad de ocasiones, pero nuestro desacuerdo con ellos no puede evitar que sean reales y que si no se toman medidas comprometan la viabilidad económica de las empresas del sector, la mayoría de las cuales son empresas públicas. La firma del convenio no es garantía absoluta de nada, pero sí sería un elemento de seguridad para trabajadores y empresas al regular con carácter general las condiciones laborales del sector. Además trasladaría a la Conselleria de Salut el mensaje de que los agentes sociales, con el apoyo de la mayoría de los trabajadores de la sanidad pública, han llegado a un acuerdo que no puede ser roto por una nueva disminución del presupuesto sanitario.

Ante esta situación, cuando está semana se realicen las consultas en los centros sanitarios, todos los trabajadores deberían plantearse cuál es la mejor opción. Se puede dejar morir el convenio y que se produzcan recortes indiscriminados empresa a empresa sin el paraguas del convenio colectivo; esto ya sucedió y todos aquellos que dijeron que no se firmaban recortes a los pocos días corrían a negociarlos en sus empresas para evitar que les impusieran unos peores o se plantearan expedientes de regulación de empleo. La otra opción, creo que mucho más sensata, es firmar un convenio con pérdidas salariales temporales que permitan mantener la ocupación y la calidad del servicio público que prestamos a los ciudadanos. Especialmente importante en este sentido es el colectivo médico, ya que el sindicato que pretende tener la exclusividad de su representación está difundiendo infundios continuamente. Confío en el sentido crítico de los médicos para no dejarse embaucar; no les pido que se crean lo que yo he escrito; sí que contrasten la información (los documentos sobre todo lo que he dicho están al alcance de todos) y que actúen en consecuencia. 

Cuando finalizó la última reunión de la Comisión Negociadora, su presidente dijo que sólo con talante, talento y generosidad por parte de todos sacaríamos este convenio adelante y evitaríamos que todos saliéramos perjudicados, empresas, trabajadores y unos terceros que no estaban allí representados, los ciudadanos. Es muy duro, dijo, firmar unas condiciones que empeoran las condiciones laborales, pero nos estamos jugando la continuidad del modelo sanitario.

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