lunes, 10 de junio de 2013

"Pues a mí me parece que Miguel Ángel García ha tenido dos c******"

El viernes por la tarde se supo que Miguel Ángel García, responsable del Gabinete Económico Confederal de CCOO, había firmado el “Informe del Comité de Expertos sobre el factor de sostenibilidad del sistema público de pensiones”, el cual, si no lo he entendido mal, pretende que progresivamente el gasto en pensiones se ajuste a los ingresos del sistema, los cuales dependen de las decisiones de los representantes políticos elegidos por los ciudadanos. Miguel Ángel García ha explicado los motivos que le han llevado a firmarlo aquí y aquí a partir del minuto 17. 

En cuanto se supo que un miembro de CCOO había firmado el documento se desataron en las redes sociales las iras de la verdadera izquierda, la izquierda defensora de la doctrina revelada, única y auténtica. El apetito intelectual de esta izquierda verdadera es alimentado por aquellos que dicen que las pensiones no son matemáticas o por su sumo sacerdote, quien sostiene que el aumento de la esperanza de vida no aumenta los años de vida de los ancianos. Acostumbrados a este tipo de razonamientos, no es de extrañar que ante el cuestionamiento de sus dogmas mediante argumentos elaborados que incluyen fórmulas matemáticas reaccionen de manera furibunda. Nada nuevo bajo el Sol.

Más me ha preocupado otra cosa. Muchas personas de CCOO han amenazado con darse de baja, otros exigen el cese inmediato de Miguel Ángel García, le llaman vendido, los más suaves piden su dimisión. El sector crítico (¡manda huevos!) pide su descalificación pública. Uno, incluso, le acusa de “traición a los afiliados y al pueblo en general”. Criticamos a los expertos porque están sometidos, decimos, a los intereses de las organizaciones que representan y cuando uno, que además es de los nuestros, actúa con independencia de criterio también le criticamos. Estas reacciones denotan que demasiada gente concibe CCOO como una organización monolítica, de pensamiento único, en la que sus miembros en cualquier momento han de defender sin dudar la doctrina oficial. Una concepción del sindicato muy alejada de aquella que quisimos transmitir en nuestro último congreso.

Personalmente, creo que Miguel Ángel García ha tenido mucho valor. Lo fácil hubiera sido hacer cualquier otra cosa, pero, aun sabiendo la que se le venía encima, ha preferido actuar como pensaba y ha defendido su postura con argumentos muy sólidos. En CCOO no podemos prescindir de gente como él. Mucho menos si al final, nuevamente, acabamos dando media vuelta.

A modo de conclusión, una cita del discurso de Daniel Innerarity en la entrega del Premio Príncipe de Viana de la Cultura:

“Sólo el pensamiento puede capacitarnos para que nuestra sociedad esté compuesta por personas con ideas propias y no con clichés preconcebidos. La convivencia se hace muy difícil, en cambio, cuando nos dedicamos a etiquetar a los demás y buscamos en todo momento la confirmación de nuestros prejuicios que excluyen, abierta o sutilmente, a quien es diferente.”

2 comentarios:

  1. Lo mejor para CCOO seria prescindir de los dos. Del experto y de ti.
    Y por favor, haz caso de tu mujer: Vete y libéranos, por favor

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  2. No sé qué decirte. Sólo se me ocurre hacerte una recomendación de lectura: http://lasreincidentes.es/yolanda/maniqueos-sin-fronteras

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